Comprendiendo los vínculos tempranos

Todos nacemos con el instinto y el deseo de conectarnos y vincularnos con otros. Al principio, este instinto nos ayuda a satisfacer nuestras necesidades básicas. Es cuando dependemos completamente de otros para nuestra supervivencia. A medida que crecemos, nuestros vínculos importantes continúan afectando nuestro desarrollo. Estos influyen en nuestro sentimiento de autoestima y confianza en nosotros mismos, y nuestra capacidad de explorar de manera competente y segura nuestro complejo mundo en constante aumento. Si bien esta relación comienza durante la infancia, continúa afectando nuestras relaciones futuras y las expectativas que tenemos de los demás durante toda la vida. 
Todos los padres tienen la capacidad de promover vínculos seguros con sus bebés. Esto es cierto, incluso si durante la niñez, usted no recibió el tipo de amor, protección y cariño que se merecía. La oportunidad de proporcionarle a su niño algo que quizás usted no haya recibido es una de las complejas dichas de ser padres. Lo bueno es que todos contamos con la capacidad de cambiar y mejorar la calidad de las relaciones que compartimos con nuestros niños, ya sea que tengan 12 meses ó 12 años de vida. 
Comprender la importancia de los vínculos tempranos lo ayudará a comprender mejor las necesidades de su niño. Y quizás también lo ayude a entenderse mejor a sí mismo y a entender cómo sus primeras experiencias continúan afectando sus creencias, expectativas y relaciones actuales.

Las relaciones y los vínculos tempranos.
Los bebés nacen con la capacidad de tener relaciones sociales y emocionales. Casi desde el día en que nacen, los bebés participan activamente de un vínculo afectivo (el proceso de conectarse con la persona principal a cargo, frecuentemente la madre). Esta conexión tiene cualidades únicas. Es una relación duradera y emocional que se caracteriza por la tendencia a buscar y mantener seguridad y cercanía con la principal persona a cargo cuando sentimos temor, inseguridad o incertidumbre. 
¿Responde usted a las necesidades de su bebé de manera consistente, sensible y cariñosa? Si es así, usted le está expresando a su bebé que sus necesidades son importantes. Le está comunicando que usted puede proporcionarle una sensación de seguridad y protección. Y en consecuencia su bebé se siente protegido, amado y valorado. El bebé aprende que sus necesidades son importantes y que habrá personas en su mundo capaces de satisfacer esas necesidades, proveyendo consuelo, seguridad y amor. Estas son las bases de un vínculo seguro, sano. Los niños que crecen con un vínculo de afecto seguro:

  • Demuestran una fuerte autoestima y seguridad en sí mismos.
  • Son capaces de formar y mantener relaciones sanas y enriquecedoras.
  • Tienen una mejor capacidad para regular sus emociones.
  • Pueden manejar mejor las desilusiones y las pérdidas. 

Desarrollar un vínculo seguro con su bebé no requiere que usted esté vigilante y alerta a los constantes cambios de humor de su bebé las veinticuatro horas del día. No es necesario que siempre interprete y responda de manera satisfactoria a las necesidades de su bebé. Muchas veces las intenciones o deseos de su bebé parecerán confusos o poco claros. Puede haber momentos en los que se sienta particularmente estresado o cansado y no tenga mucha energía o atención para proporcionarle a su bebé. 
Trate de recordar que un vínculo seguro se desarrolla a partir de la calidad de sus interacciones con su bebé a largo plazo. Un momento, un mal día, una semana o mes difíciles no necesariamente afectarán el vínculo de afecto si la mayoría de las interacciones con su bebé han estado llenas de compasión, cariño y sensibilidad. Si bien el tiempo que pasa con su bebé es sumamente importante, no es la cantidad sino la calidad de tiempo lo que tiene un mayor efecto sobre el vínculo afectivo.

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