Ansiedad por separación

La ansiedad por separación o distanciamiento es común en los niños desde los 8 meses hasta los 3 años de edad. De hecho, la mayoría de los bebés y niños pequeños experimentan ansiedad por separación en algún momento de su desarrollo. Sin embargo, los niños que tienen necesidades especiales pueden tener mayores dificultades de ansiedad por separación que otros niños.

Aprender a separarse gradualmente de los padres o de la persona principal a cargo es una habilidad importante que los niños deben aprender. A continuación listamos algunas cosas que pueden ayudar a controlar la ansiedad por separación – en usted y en su niño.

Programas de intervención temprana o preescolares: Cómo sobrellevar la ansiedad por separación

Algunos adultos experimentan ansiedad cuando se separan de sus seres queridos, por lo que sus niños no son los únicos que padecen de ansiedad por separación. Una razón por la cual usted titubea a la hora de dejar a su niño es porque no se siente cómodo dejando a su niño bajo el cuidado de otra persona. O quizás le preocupe cómo se las arreglará su niño sin usted. Algunos padres también se preguntan si sus niños recibirán algo constructivo de un programa si están disgustados la mayor parte del tiempo.

Vale la pena recordar lo siguiente: Los niños generalmente dejan de llorar una vez que los padres se fueron. También debe saber que la separación es una habilidad que se debe desarrollar gradualmente con el tiempo. Si usted tiene dificultades para separarse de su niño, trate de hacer lo que pueda para solucionarlo. Como ya sabe, la manera en que usted actúe afectará la respuesta de su niño.

Cómo practicar cómo separarse de su niño

A continuación listamos consejos que quizás lo ayuden tanto a usted como a su niño.

  • De vez en cuando, deje a su niño con un familiar, amigo o niñera a partir de los 6 meses de edad.
  • Prepare a su niño con anticipación. Dígale a dónde irá, a quién verá cuando llegue a donde vaya, y qué hará.
  • Ayude a su niño a que se familiarice con lugares nuevos o el aula de clase antes de dejarlo solo con los maestros o con otros niños. Hable con el personal acerca de irse por cortos períodos de tiempo y luego regresar.
  • Tómese el tiempo de sentarse con su niño y jugar hasta que se sienta cómodo con su entorno. Un abordaje lento y sostenido permitirá una transición más fácil. 
  • Siempre dígale adiós a su niño. Quizás sienta la tentación de irse a escondidas para evitar que el niño llore o haga un berrinche. ¡No lo haga! Esto solo hará que el niño se aferre más a usted, ya que su niño nunca sabrá cuándo usted desaparecerá sin decir nada.
  • Cuando llegue el momento de irse, dígale adiós a su niño de manera firme y alegre, por ejemplo: “Adiós, mami se va al grupo de padres y regresará justo para cuando jueguen con las burbujas.” No permita que la despedida se convierta en una escena interminable.  Esto sólo hará que la separación sea más difícil para usted y su niño.

Si bien al principio la separación puede ser más difícil, debe saber que si usted desarrolla y se apega a una rutina, la separación se vuelve más fácil.

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